Rodríguez Larreta defendió a la Policía de la Ciudad ante mil funcionarios

Fue en una reuniòn de gabinete ampliado. Buscò superar ràpidamente la crìsis por la detenciòn de Potocar. Pidiò esperar la resoluciòn judicial sobre la responsabilidad del ex funcionario.

Horacio Rodríguez Larreta apuesta a paliar con gestión en seguridad la crisis por la detención del jefe de la Policía de la Ciudad, José Pedro Potocar, acusado de participar de una asociación ilícita de efectivos que cobraba coimas a comerciantes en los barrios de Nuñez y Saavedra. Así lo planteó en la mañana de este miércoles en una reunión de gabinete ampliado realizada en La Usina del Arte, en la que ante todo su gobierno defendió enérgicamente a la Policía de la Ciudad, aunque evitó nombrar al comisario que es investigado por el fiscal José María Campagnoli.

LARRETA

La administración larretista puso el foco en el combate a la inseguridad desde el 10 de diciembre de 2015, cuando el ex jefe de Gabinete de Mauricio Macri se sentó en el sillón porteño y comprobó, mediante una serie de encuestas y focus groups, que al cabo de ocho años de gobierno PRO la seguridad encabezaba el ránking de preocupaciones de los vecinos. Sin embargo, ahora el contexto apremia: la flamante Policía de la Ciudad lleva tres meses en la calle y su jefe fue detenido acusado de participar en una red de corrupción y protección de “trapitos”. Dos temas que la nueva Policía local, creada tras la fusión de la Federal con la Metropolitana, venía a enterrar pero que vuelven a generar dolores de cabeza al oficialismo tras el escándalo de Jorge “el Fino” Palacios de la fuerza de seguridad que el ahora presidente le encomendó al entonces ministro de Justicia y Seguridad Guillermo Montenegro.

Para sus detractores, el PRO paga el costo político de haber perdido la negociación con la Federal por haber entronizado a Potocar, mediante un método rápido y sin observaciones que permite la Ley N°5688, que modificó la normativa de Seguridad Pública y estructuró el traspaso de la Policía de la Nación a la Ciudad y que ahora es criticado por la oposición porteña.

En tanto, Larreta cree en el principio de inocencia y quiere una resolución rápida “para bien o para mal” sobre el futuro judicial del acusado, que estaba a cargo de todas las comisarías porteñas hasta que fue designado por decreto del alcalde. Sin nombrarlo, el mandamás porteño enfatizó en las ventajas de la nueva Policía de la Ciudad que modificó nombre, recursos humanos y uniformes, pero sigue vinculada a la antigua estructura de la Federal que investiga Campagnoli. Además, en el auditorio de la vieja Compañía Ítalo Argentina de Electricidad informó a los distintos escalafones del Gobierno acerca de los términos del Plan de Seguridad Integral Pública, presentado a comienzos de abril, que combina acciones de los distintos ministerios para “cuidar” a la ciudadanía y “combatir” la venta ambulante y a los cuidacoches, entre otros temas.

La iniciativa es preexistente a las complicaciones de Potocar en la causa judicial que pone en jaque a la Comisaría N°35, develadas por el diario cooperativo Tiempo Argentino. El encuentro para que todo el Gobierno conociera sobre el Plan estaba previsto desde hace tres semanas y los ministros lo conocieron el miércoles pasado, razón por la cual, desde Uspallata 3160, niegan que haya sido una reacción a la crisis de la nueva fuerza. De todas formas, el Gobierno porteño apostará a mostrar gestión en seguridad para evitar “manchar” a la Policía de la Ciudad.

Los comisarios porteños también se acercaron hasta el edificio de La Boca para escuchar de parte del jefe de Gobierno el pedido de “mayor presencia policial en las calles”, así como profesionalización y “cambio actitudinal de las fuerzas de seguridad”. A su vez, la transparencia y el aporte tecnológico fueron ejes de la charla, en la que también hablaron el vicejefe de Gobierno, Diego César Santilli; el jefe de Gabinete, Felipe Miguel, y el ministro de Justicia y Seguridad, Martín Ocampo.

Con las encuestas en la mano y el reclamo sistemático en las reuniones de vecinos, Larreta inició su gestión enfocado en la seguridad y hacia allí apuntó distintas medidas: traspaso de la Policía, el plan “comisarías abiertas” –para que los porteños pueden hablar cara a cara con los efectivos que velan por su seguridad-, aporte tecnológico para la lucha contra el delito, renovación de la flota de los efectivos, dispositivos celulares sin redes sociales para “evitar distracciones” por parte de los uniformados. Sin embargo, la clave pasó por la nueva ley marco de Seguridad Pública, que cosechó un fuerte respaldo en la Legislatura. Con la creación de la nueva Policía de la Ciudad se buscó y se trabajó para “cambiarle la cara” al trágico pasado reciente de la Federal y la Metropolitana, pero la designación de Potocar vino atada al mantenimiento de ciertas figuras de la vieja estructura de esa fuerza, que ahora están en el ojo de la tormenta por la causa que investiga con un “sinnúmero de pruebas” Campagnoli y sigue el juez Ricardo Farías, que este miércoles rechazó el pedido de excarcelación.


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