Galerías en peligro: la cantidad de locales cerrados aumentó un 65% en dos años

Dentro de esos espacios, suman 942 los comercios desocupados, según un informe de Fecoba; la consolidación de los shoppings y la caída generalizada del consumo son las principales razones

Con las manos cruzadas en su espalda y mucha paciencia, Mario Solarez espera que los clientes entren en su comercio o se arrimen a la vidriera. Pero la poca gente que ve pasar es la que ingresa por la avenida Santa Fe y utiliza el pasaje techado para llegar a Marcelo T. de Alvear. “Cada vez compran menos”, repite, como un lamento. A su alrededor se encadenan los locales vacíos, algunos con carteles de alquiler, que acumulan correspondencia debajo de las puertas. La galería está en una de las zonas comerciales más transitadas, al 1600 de esas arterias, pero eso no alcanza para detener la decadencia que amenaza con hacerla desaparecer.

GALERIAS

La imagen refleja la realidad de las galerías porteñas, que intentan superar los cambios en los hábitos que volcaron el consumo masivo hacia los shoppings, en medio de un dato alarmante: hay 942 locales cerrados en las galerías de la Capital, un 65% más que hace dos años, según un informe de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba).

Aquellas que se mantienen vigentes son las que se transformaron en referentes de una misma temática, como la Bond Street -también sobre Santa Fe- o la Galería Jardín, de la calle Florida. Las restantes se convirtieron en conglomerados de diferentes rubros en los que se pueden encontrar sex shops, estudios jurídicos, peluquerías, cerrajerías, locutorios, accesorios para telefonía celular, comercios de indumentaria y más. Todo bajo el mismo techo.

Como condenados a un final difícil de evitar, algunos comerciantes ya piensan en sortear las dificultades económicas de todos los meses con medidas drásticas ante el deterioro de las instalaciones, la renovación física que no aparece y la consolidación de los grandes centros comerciales. “Me hicieron una oferta y estoy analizando vender el local para mudarme a otro lado. Parece ser la única opción”, dice Solarez, en el patio de la galería Santa Fe donde antes había un café.

Desde ahí se ve un largo pasillo, como un túnel oscuro que encuentra la luz en la puerta de salida. A ambos costados, todos los locales están vacíos excepto uno, donde Margarita Coronel tiene su taller de costura y confección de ropa desde hace 18 años. “Antes éramos siete personas y teníamos muchísimo trabajo, ahora estoy sola. Todavía puedo cubrir los gastos, aunque no sé hasta cuando”, admite.

Carteles de luces LED blancas y rojas que parpadean, locales de venta de videojuegos, relojes, casa de pesca y servicio de podología se pueden encontrar en los comercios que permanecen abiertos en otras galerías de la misma avenida. Hasta cine para adultos con función las 24 horas. En todos los casos los pasillos se ven desiertos, con la única presencia de los comerciantes, que charlan entre ellos para matar las horas.

“Es una situación desesperante, ya nadie entra a las galerías. A esta situación se suma que bajaron las ventas en todo sentido, ya casi ni vendo por Internet que era una forma de afrontar las bajas”, comenta el tucumano Hernán Figueroa, que hace cinco años tiene un local de accesorios para teléfonos y electrónica en la galería San Nicolás, a pocos metros de la Da Vinci, cerrada desde 2015. En pocos días bajará la persiana y se mudará a Berazategui, en busca de mejor suerte.

Alarma

Según Fecoba, en marzo pasado hubo 289 locales cerrados en las galerías de la avenida Santa Fe, 127 más que hace dos años. La peatonal Florida aparece como el segundo eje comercial con mayor cantidad de comercios vacíos, con 235 (193 en 2015). “El cierre permanente de muchos locales se debe a la caída de las ventas generalizadas y al modelo de negocio que fue reemplazado por los shoppings”, sintetiza el presidente de Fecoba, Osvaldo Cornide.

En el relevamiento se inspeccionaron 5994 locales en galerías y 19.000 que dan a la calle. En las galerías, 5052 se encontraron ocupados; de los 942 desocupados, 610 estaban vacíos, 243 en alquiler, 70 en venta y 19 en construcción.

“La realidad es que cada vez circula menos gente. La situación es mala desde hace unos años, pero a partir de 2016 se notó más”, admite Virginia, que atiende un local de venta de ropa para el hincha de fútbol en la galería Recamier, de Cabildo al 2100. “Como verás, estoy armando un conjunto para bebe que voy a ofrecer en Internet. Es una salida más”, agrega, mientras acomoda varias prendas pequeñas de River.

Sobre Cabildo, las galerías están más iluminadas, los locales tienen una estética más elaborada, hay olor a perfume para el piso y algunas hasta tienen guardias de seguridad. Sin embargo, eso no alcanza para captar la atención de los clientes, y los comercios que se mantienen en pie son aquellos de rubros específicos. “Hace 13 años que está el local y se vende bien porque el público entra a comprar lo que ya tiene en mente o a averiguar algo. Nosotros estamos en otra, con nuestra clientela”, explica la vendedora de la disquería de una galería en Cabildo y Juramento.

El panorama, según los informes mensuales de Fecoba y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), no es alentador: desde junio del año pasado, todos los meses se registraron 900 o más locales cerrados en galerías. “El consumo alto no se repetirá. En este contexto, se plantea que los dueños vendan sus locales. No es factible que se puedan recuperar comercialmente”, dice el presidente del Centro de Comerciantes de Belgrano, Osvaldo Distéfano.

Una solución que le posibilitaría a los comerciantes seguir trabajando es convertir a las galerías en outlets para que la mercadería llegue directamente desde las fábricas. Por el momento, son sólo ideas lejanas a convertirse en un plan de salvataje para las galerías.

Récord de negocios vacíos

La crisis no sólo golpea a las galerías: en los últimos cinco meses, la cantidad de locales a la calle cerrados en toda la Capital aumentó un 8,8%, según la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba). En marzo, el 9,5% estaba vacío, 1807 sobre un total de 19.066 relevados; se trata de un promedio de 3,7 por cuadra, la cifra más alta desde marzo de 2013. La Avenida de Mayo fue la zona con la menor tasa de ocupación. De 241 locales relevados se encontraron 178 ocupados y 63 vacíos, lo que arrojó un factor de ocupación de 73,9%, casi diez puntos por debajo del valor del año anterior. En segundo lugar se encuentra la avenida Sáenz, con el 81,8% de ocupación; más atrás aparece la avenida Santa Fe, con el 83,8 por ciento. En el otro extremo figura la avenida Avellaneda, con casi la totalidad de sus locales ocupados y un factor de ocupación del 98,9%. Hay que recordar que en los comercios de esa zona las ventas crecieron un 40% luego del desalojo de los manteros de la vía pública. En Once ocurrió algo parecido: si bien se hallaron 93 comercios cerrados, el factor de ocupación es del 96,6%. Según el informe, el rubro más afectado fue indumentaria. Le siguen artículos electrónicos, accesorios para celulares, imprentas y calzado.


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