“El presentismo afecta al conjunto de los y las trabajadores pero a nosotras nos cae de lleno porque existe una división sexual del trabajo y somos nosotras quienes estamos a cargo del cuidado”, dijo Sotelo. Para ella “la paritaria como institución de la democracia está atentada”. Y sintetizó: “Es una cuestión de chantaje: para cobrar un salario digno no tenés que ser madre, o ser varón”.

Este acuerdo paritario cerrado por UPCN afecta, aproximadamente, a 100.000 trabajadores. Alrededor de la mitad, son mujeres. Además, va a contramano de todas las recomendaciones ministeriales nacionales, la Ley de Contrato de Trabajo y también los pedidos de organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT) o los tratados internacionales en materia de género a los que adhiere Argentina.

El Ministerio de Salud de la Nación sugiere un período de seis meses de lactancia exclusivo que se traduce en menos horas de trabajo. La Ley de Contrato de Trabajo especifica que “toda trabajadora madre de lactante podrá disponer de dos descansos de media hora para amamantar a su hijo, en el transcurso de la jornada de trabajo, y por un período no superior a un año posterior a la fecha del nacimiento, salvo que por razones médicas sea necesario que la madre amamante a su hijo por lapso más prolongado”.

En cuanto a las licencias por maternidad, Argentina ya vive una situación de recorte y tiene una de las licencias más bajas de la región. La Organización Internacional de Trabajo (OIT) recomienda un mínimo de 14 semanas, pero las trabajadoras argentinas gozan de 90 días para ellas, mientras los padres tienen solo dos días.

A pocos días de una nueva manifestación bajo el lema Ni Una Menos, Vivas Nos Queremos, esta penalización a la maternidad evidencia que la violencia machista también puede ser estatal.

Fuente: Nuestras Voces